Presence Sheltered in Absence

The place of arrival which is also called in the calling is a presence sheltered in absence.

--Martin Heidegger, “Language”

Tr. Albert Hofsta Endter

Miel, nopal, mamey, ciruela, guayaba; Alameda, Chapultepec, Popocatépetl; queso de tuna... México. Noria, cubeta, acequia; mora, paloma, naranja, espárrago, tejocote, capirotada, velo de novia, noche estrellada, ferrocarril, Blanca, Elmer, Loreto, Dora, María, Beatriz, Alberto, Alfonso... Dublán. Albañil, ropavejero, marchanta, cilindrero, pianola, Carlos Lacroix, “Aventura,” Bellas Artes, tlapalería, Pollita, La Sagrada Familia, “Mi reina,” Olga, René, Dolores, Pira, Héctor, Tito Nacho, Eva, Pancho, Marta, Alicia, Mario, Concepción, Lolis, "adiós muchachos compañeros de mi escuela, Víctor querida"... Colonia Juárez. Calcetín, patín del diablo, títeres, saltimbanquis, punto de cruz, Luisito, Señorita Inés, Plaza San Jacinto, madreselva... San Angel. Los Viveros, Belisario Domínguez, Jardín del Centenario, Universidad Famenina, Lourdes, Guadalupe, Ernesto, Lalo... Coyoacán. Desierto de los Leones, Puebla, Cuernavaca, Oaxaca, Ixtlaxíhuatl, Pátzcuaro, Guanajuato, Michoacán, Montaña Sagrada de Monte Albán, mariposa, ahuehuete, gladiolas, Los Panchos, "Zandunga," "Sobre las olas," "María Bonita"... mi pasado extraviado. 

 

In Spanish I name the people, the places, the objects, the foods, the birds, the flowers, the songs, the words, especially the words, of my childhood, of my elusive past. This naming is a calling into nearness, a bringing into presence, of the people and places that were, the events forgotten, the gestures imagined.
 

It is a piecing together of my past and the past of my family--the known, the unknowable, the factual, the imagined.
 

It is a slow, laborious, painful, act of remembrance.
 

It is also an act of the imagination, for what my sister and I remember is only threads, and the people who could have woven the rest of the tapestry are gone.
 

It is a meditation on time, place, forgiveness, and remembering.


It is an invocation.
 

I do this bidding of things and world, of family, country, and past, to come into dwelling in my words and in my world for my sister and myself, for our children and our grandchildren.
 

(Introduction to my book Presence of Absence)

Presencia salvaguardada en la ausencia

El lugar del arribo que también se invoca en la llamada es una presencia salvaguardada en la ausencia.

 

--Martin Heidegger, “Lenguaje”

Tr. Albert Hofsta Endter  (Mi traducción del inglés)

Miel, nopal, mamey, ciruela, guayaba; Alameda, Chapultepec, Popocatépetl; queso de tuna... México. Noria, cubeta, acequia; mora, paloma, naranja, espárrago, tejocote, capirotada, velo de novia, noche estrellada, ferrocarril, Blanca, Elmer, Loreto, Dora, María, Beatriz, Alberto, Alfonso... Dublán. Albañil, ropavejero, marchanta, cilindrero, pianola, Carlos Lacroix, “Aventura,” Bellas Artes, tlapalería, Pollita, La Sagrada Familia, “Mi reina,” Olga, René, Dolores, Pira, Héctor, Tito Nacho, Eva, Pancho, Marta, Alicia, Mario, Concepción, Lolis, "adiós muchachos compañeros de mi escuela, Víctor querida"... Colonia Juárez. Calcetín, patín del diablo, títeres, saltimbanquis, punto de cruz, Luisito, Señorita Inés, Plaza San Jacinto, madreselva... San Angel. Los Viveros, Belisario Domínguez, Jardín del Centenario, Universidad Famenina, Lourdes, Guadalupe, Ernesto, Lalo... Coyoacán. Desierto de los Leones, Puebla, Cuernavaca, Oaxaca, Ixtlaxíhuatl, Pátzcuaro, Guanajuato, Michoacán, Montaña Sagrada de Monte Albán, mariposa, ahuehuete, gladiolas, Los Panchos, "Zandunga," "Sobre las olas," "María Bonita"... mi pasado extraviado. 

 

En español nombro las personas, los lugares, los objetos, las comidas, los pájaros, las flores, las canciones, las palabras, especialmente las palabras, de mi niñez, de mi esquivo pasado. Este nombrar es un invocar, un requerir la presencia de la gente y los lugares que fueron, los eventos olvidados, los gestos imaginados. 
 

Es un dar sentido a mi pasado y el pasado de mi familia—lo conocido, lo imposible de conocer, lo fáctico, lo imaginado.
 

Es un lento, arduo, doloroso, acto de remembranza.
 

Es también un acto de la imaginación, pues lo que mi hermana y yo recordamos son sólo hilos y los que podrían haber tejido el resto del tapiz ya no están.
 

Es una meditación sobre el tiempo, el lugar, el perdón, el recordar.

Es una invocación.
 

Hago este llamado a las cosas y al mundo, a la familia, al país, al pasado, a vivir en mis palabras y en mi mundo para mi hermana y para mí, para nuestros hijos y nuestros nietos.
 

(Introducción a mi libro Presencia de ausencia)

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© 2019 by Lilvia Soto