Desnudez

Tú. 

Sí, tú, el rapado, 

no te hagas el desentendido. 

Cuatro. 

Cuatro que se creyeron ricos. 

Hay más, obvio. 

Pero, por ahora, cuatro. 

 

Uno mira al muro, 

como tú. 

Los otros, de frente, 

dan la cara. 

Bueno, no la cara precisamente. 

Llevan pañoleta, o, 

quizás, 

chilaba, 

la de la modestia, 

la que oculta su vergüenza. 

 

El que mira al muro, 

turbado, 

la oculta también, 

y sus manos, 

como inocentes, 

cuelgan a sus lados. 

 

Pero tú, 

el de la cara desnuda, 

las necesitas 

para esconder tus vergüenzas. 

 

Los otros quizás piensen 

que el velo rojo se las tapa, 

que sólo sus amantes 

podrán reconocer sus genitales. 

 

En el cielo, 

la cara visible de la luna. 

 

Tú ves la otra, 

la menguante, 

el espejismo.

Inspirado en Paraíso Fiscal 2009 de Restituto Rodríguez